Como lo sabe todo el mundo, inclusive hasta afuera de los EE.UU, nadie puede parar de hablar de dos cosas.
La crisis económica y del senador Barack Obama.
Y es verdad lo que dicen, sin duda alguna, los que estamos presentes en este momento, estamos viviendo un momento histórico. Nunca en la historia de los Estados Unidos ha existido un candidato a la presidencia con pigmentación (en la piel) oscura.
Faltan tan solo 14 días para las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, y ya se ha dicho todo lo posible acerca de los dos candidatos. Como era de esperarse de la política estadounidense, la prensa comenzó a involucrar cada detalle superfluo en un esfuerzo para “informar” al público.
De que Obama es negro, de que McCain es un viejo cocho. De que uno “nos va a traicionar porque es terruco” y de que el otro “ya se nos va…”
En fin, lo que me parece lo más interesante es lo siguiente:
Ahora, no sé si esto es el caso para todos los estados, pero aquí en Appleton, Wisconsin he visto un fenómeno muy peculiar. He visto centenares de estudiantes quienes profesan su apoyo incondicional al senador Barack Obama. Estos estudiantes, son los mismos que ponen esos afiches tan populares que están de moda. Esos que tienen la cara del senador en toda su gloria, en los colores patrióticos: rojo, azul y blanco. Estos estudiantes también son los mismos quienes se embriagan con cada debate presidencial, jugando juegos que involucran tomar cerveza cada vez que un candidato utiliza una frase. Estos son precisamente los mismos estudiantes quienes sienten la necesidad de hablar acerca de las políticas que va a implementar el senador Obama a cada hora del día, pero que cuando uno les pregunta detalles, no pueden responder concretamente, sino repetir la misma retórica que escuchan en la tele y que repiten sus otros amigos.
Me queda muy claro de que la gran mayoría de estos fans del senador Obama son precisamente eso. FANS de una imagen, de una idea. Me parece interesantísimo de que el polo con la cara de Obama ha resultado más popular que el polo del Ché Guevara. Es más, hasta se podría decir de que Obama es el nuevo Ché para la juventud del siglo XXI.
Y es por esa misma razón que me resulta lamentable de que, en una elección de tanta importancia histórica, hayan tantos votos mal informados.
La democracia es una idea maravillosa, y me parece que funcionaria re-bien, si de verdad tuviésemos la oportunidad de tenerlo.





